Laia Sanz es, ha sido y será un ejemplo para toda mujer. La piloto catalana ha logrado acabar los nueve Dakares en los que ha participado en moto. El último, el pasado enero en Perú. En la presentación del cambio de era de la prueba fue el centro de atención y de las que más aplausos se llevó de los presentes saudíes cuando subió al escenario.
En un país que el pasado verano dejó por primera vez conducir a las mujeres y donde estas necesitan del permiso de sus padres, tutores, maridos u hermanos para realizar algunos de los trámites de la vida común, Sanz considera que su presencia y la de otras pilotos puede servir de inspiración.
“Creo que no solo en las mujeres, también podemos influir en los hombres, que es lo importante al final. Tiene pinta que el país se está abriendo, pero muy despacio y si podemos agilizar un poco eso… creo que no solo podemos ser inspiración para mujeres, sino también para hombres, que es clave», comenta la española a Motorsport.com.
La de KTM salió del hotel a primera hora de la mañana para ver las ruinas de Ad Diriyah con una camiseta corta del equipo, unos vaqueros doblados a la altura del tobillo y unas deportivas. Nadie le puso pegas.
“Tampoco soy de ir en shorts en España. Pero al final supongo que también hay que adaptarse un poco a los países a los que vamos. Pensaba que sería más restrictivo, pero estoy un poco sorprendida, porque he salido en marga corta en el hotel y no sabía si se podía o no. Al final, luego viviremos en el vivac, que es un poco un mundo aparte y no te das cuenta de donde estás casi. Deportivamente hablando, tiene muy buena pinta, el terreno, los paisajes que recuerdan mucho a África».
Por su parte, Cristina Gutiérrez, primera española en acabar el Dakar en coche, comentó hace unos días a esta publicación que espera que no les pongan problemas, lo que David Castera confirmó el jueves.
«No creo que haya ningún problema por el hecho de ser mujer. A un país como Arabia Saudí le va a venir muy bien que vengan inputs de otros continentes, donde la normalización de la mujer está al orden del día y también para ellos les va a suponer un cambio muy grande y les va a medio obligar a aceptar ciertas ideas que tenemos en Occidente», comenta la de Burgos.
«También creo que ASO se habrá cerciorado mucho de que no tengamos allí ningún problema, porque últimamente se vienen haciendo carreras con récord de inscripción femenina, así que creo que va a ser uno de los puntos fuertes que tenga el Dakar 2020″.
Sara García, debutante el pasado Dakar 2019, tiene claro que su presencia es un buen ejemplo para las saudíes.
«Yo creo que dentro de la organización no va a haber problemas, va a ser como una ciudad aparte, y creo que estando cerca de mujeres de allí, que vivan la carrera en primera persona en su país, se den cuenta de la realidad que hay fuera, que lo que ellas viven no es lo habitual, que abran un poco los ojos y les sirva para inspirar la defensa de sus derechos», comenta a Motorsport.com.
Por su parte, Rosa Romero, que ha competido en 8 Dakares, uno de ellos en África, añade: «Están apostando para modernizarse, por lo que me cuenta mi hermana que tiene una empresa allí. Desde hace poco les han permitido conducir a las mujeres y creo que es positivo que vaya una carrera donde hay mujeres compitiendo. Seguro que de cara a ellas y a toda la sociedad, verán que pueden llegar a competir y hacer muchas más cosas».




