La nadadora húngara Katinka Hosszu sumó su sexta medalla de oro en los Europeos de piscina de corta de Natanya (centro de Israel), tras imponerse en las finales de los 200 estilos y los 50 espalda.
Media docena de oros que confirman la condición de «reina» indiscutible de los campeonatos de la magiar, que ha firmado además dos nuevas plusmarcas mundiales -100 y 400 estilos-, en la ciudad israelí.
Récords de mundo de los que la magiar se quedó lejos tanto en la final de los 200 estilos, en la que Hosszu se impuso con un tiempo de 2:02.53 minutos, como en la de los 50 espalda, en la que la húngara se colgó el oro con una marca de 26:13 segundos.
«Después de las series ya sabía que esto iba a ocurrir. Es el cuarto día de competición y comienzo a sentir que mi cuerpo está cada vez más y más cansado», señaló Hosszu en declaraciones difundidas por la Federación Europea de Natación.
Cansancio que no impidió a Katinka Hosszu imponerse con claridad -2:02.53- en los 200 estilos, donde aventajó en 2.60 segundos a la británica Siobhan-Marie O’Connor, plata, y en casi seis -5.43- a la sueca Louise Hansson, que se colgó el bronce
Tampoco tuvo problemas la «dama de hierro» para imponerse en la final de los 50 espalda, en la que Hosszu derrotó con un tiempo de 26:13 a la polaca Aleksandra Urbanczyk, segunda -26.27-, y a la croata Sanja Jovanovic, tercera con una marca de 26.45.
Medalla de oro por la que Katinka Hosszu renunció a pelear en los 200 libre, pese a lograr el mejor tiempo de todas las participantes en las series matinales con una marca de 1:53.39 minutos.
Ausencia que no desaprovechó la italiana Federica Pellegrini para revalidar el título que ya conquistó hace dos años en Herning (Dinamarca), tras imponerse en la final con un tiempo de 1:51.89 a la rusa Veronika Popova, plata, y la holandesa Femke Heemskerk, que se debió conformar con el bronce tras dominar la prueba los primeros 150 metros.





