NUEVA YORK. Último acto del US Open femenino, con un duelo cargado de particularidades: de un lado, Angelique Kerber, nueva N°1 del mundo desde el próximo lunes. Enfrente, Karolina Plsikova, que en 17 participaciones previas en Grand Slam, nunca había pasado tercera ronda.
Kerber desplazará a Serena Williams después de 186 semanas consecutivas, récord histórico empatado con Steffi Graf, junto a quien curiosamente ya también comparte la marca de más títulos de Grand Slam (22).
Campeona de Australia, finalista de Wimbledon y medalla de plata en Río, entre otros lauros recientes, la alemana había tenido la chance de pasarla en Cincinnati, donde perdió la final que le hubiera dado la cima. ¿Quién frustró su camino? Pliskova…
«Te mereces ser la N°1. Pero bueno… tal vez la próxima vez», bromeaba la propia jugadora en aquel discurso post partido, trofeo en mano y bajo la sonrisa de ocasión de Kerber.
Dos semanas después, fue justamente Pliskova quien le sirvió el N°1 a Kerber, al vencer a Serena en semifinales…
La alemana es recién la segunda jugadora de su país que accede a lo más alto, después de Graf. Y con un agregado: a los 28 años, será la más longeva en tener su estreno como N°1.
Antes de Cincinnati (donde Pliskova barrió la final 6-3 6-1), se habían cruzado seis veces a nivel WTA, con saldo de 4-3 a favor de Kerber.
Esta vez, Pliskova llega no solo con el envión anímico de haber quebrado su insólita maldición en los grandes torneos, sino con un arrastre invicto de ya 11 partidos, de los cuales cinco fueron ante Top 10.
Una última curiosidad: además de vencer a Serena, la checa había sacado en octavos a Venus Williams. Es la cuarta jugadora que logra vencer a ambas hermanas en un mismo Grand Slam.





