SAN PETERSBURGO. Se empieza a enderezar la temporada para Mónica Puig. Reestablecida como N°1 de Latinoamérica, la puertorriqueña volvió esta semana al Top 60 de la WTA, después de haber arrancado el año en el puesto 92.
Tras hacer cuartos en Praga (donde tuvo contra las cuerdas a Svetlana Kuznetsova), Puig saltó este lunes justamente al 60° escalón, con perspectivas de subir algunos más la próxima semana, luego de haber sorteado la qualy en Madrid.
Aún lejos de la posición 41 que supo ocupar en 2014, la boricua prácticamente no defiende puntos hasta agosto, con lo cual todo éxito en el polvo de ladrillo europeo la hará seguir trepando.
Además, Lucie Safarova, campeona en República Checa, subió tres lugares desde el 16 al 13, y Karolina Pliskova, que no pudo revalidar su título, quedó a punto de dejar el Top 20.





