El equipo de la Fed Cup de los Estados Unidos viajó a Australia este fin de semana pasado para una batalla crucial en los Playoffs del Grupo Mundial sin Serena ni Venus Williams, algo que arrojó serias dudas sobre la oportunidad de la escuadra para volver al nivel principal en 2017.
Pero gracias a un gran esfuerzo de Christina McHale, las estadounidenses pasaron la prueba. Nada mal teniendo en cuenta que las australianas estaban en casa y lideradas por la campeona de Grand Slam, Samantha Stosur.
Hay que darle crédito a la estadounidense, Madison Keys, por su gran victoria inicial, 6-2 y 6-4 en contra Daria Gavrilova. Se suponía, sin embargo, que las australianas iban a lograr su cometido en el segundo partido, cuando Stosur enfrentó a McHale, que había perdido ante la australiana en los cuatro encuentros anteriores.
McHale históricamente ha intensificado su juego en la Fed Cup, y la inspiración que siente en esta competencia podría haberle dado el impulso fundamental de confianza que necesitaba contra Stosur. El partido duró 2 horas y 20 minutos, con McHale saliendo victoriosa con un electrizante 3-6, 6-1, 7-5.
El gran esfuerzo de McHale se vio coronado por Coco Vandeweghe, sustituyendo a Keys en el tercer encuentro, y venciendo a Stosur.
Todo esto significa que los Estados Unidos estarán de vuelta en el Grupo Mundial el próximo año.





