Sabine Lisicki no ganó el partido, pero hizo historia. En el encuentro en el que se enfrentó a Ana Ivanovic en el torneo WTA de Washington, la tenista alemana logró el servicio más rápido de la historia en el tenis femenino.
Lisicki sacó a 210 km/h (131 mph), batiendo así el récord anterior que ostentaba Venus Williams con un servicio de 208 km/h (129 mph).
Ivanovic, al otro lado de la pista, intentó devolver la pelota, pero no pudo responder al potente saque.
La tenista alemana ya era conocida por tener uno de los servicios más rápidos del circuito femenino, pero gracias al saque que realizó entró en la historia de este deporte.
«Bueno… al menos rompí el récord mundial de servicio más rápido», escribió en su cuenta de Twitter.





