El primer ministro japonés Shinzo Abe señaló que está «orgulloso del nacimiento de la nueva reina mundial», este sábado tras el triunfo de Naomi Osaka en el Abierto de Australia, derrotando en la final a Petra Kvitova.
«Estoy muy orgulloso del nacimiento de la nueva reina mundial. Una victoria impresionante en un partido muy cerrado», señaló en Twitter Shinzo Abe, haciendo referencia a que Osaka ocupará desde el lunes el número 1 de la clasificación WTA.
Los aficionados del país también se entusiasmaron con la actuación de la joven tenista, nacida en Japón, con padre haitiano y que vive en Estados Unidos desde que tenía tres años.
«¡Todavía puede ganar mucho más! Quiero que gane sobre hierba, quiero que gane Wimbledon», señaló Masako Takeda desde un bar de Tokio, con lágrimas de alegría.
«Estoy muy orgulloso de ver cómo ha crecido y ha madurado en los dos últimos años», añadió sobre la jugadora de 21 años otra fan, Aki Tani.
Para Nozomi Hirabayashi, era «inconcebible» que una jugadora japonesa fuera número 1 mundial, antes de destacar su «fuerza mental».
Japón se rinde a Osaka, que pidió disculpas en la rueda de prensa por no hablar el idioma y responder a los periodistas del país en inglés.





