Michelle Payne pasó a la historia al convertirse en la primera jockey femenina en ganar la copa Melbourne en Australia.
La menor de 10 hermanos, Payne creció en el campo. Fue criada por su padre, luego de perder a su madre cuando tenía solo seis meses de edad.
Payne se ha recuperado de varias lesiones graves y su asistente en los establos es su hermano Stephen Payne, que tiene síndrome de Down.
«Éste es un deporte tan machista, que sé bien que algunos de los dueños de los caballos querían sacarme de las competencias», dijo Payne, de 30 años.
«Pero a ellos les digo, les guste o no, estoy para quedarme, porque las mujeres pueden hacer cualquier cosa que deseen».





