Cuenta una leyenda popular que los vikingos descubrieron América antes que Cristóbal Colón. Sus descendientes esquiadores, y en particular los especialistas noruegos de la velocidad, parecen creer en todo caso que LindseyVonn es una de ellos.
La esquiadora de Minnesota, la mayor estrella del esquí alpino, se retiró el domingo tras el descenso de los Mundiales de Are, en Suecia, un día después que el noruego Aksel Lund Svindal, esquiador de su generación (36 años él, ella 34). Ambos se hicieron amigos a base de innumerables sesiones de entrenamientos compartidos.
«Me entrené mucho con ellos, más que con los chicos del equipo estadounidense», asegura Vonn, que encontró en Svindal a su ‘alter ego’ masculino, como ella campeón olímpico y varias veces ganador del Gran Globo de Cristal.
«Ellos (los noruegos) siempre me impulsaron a lo más alto y me respetaron tanto como yo a ellos, y eso me motivó mucho», agradeció Vonn el martes en una conferencia de prensa.
«Siempre sonríen, trabajan duro y son muy elegantes en la pista y fuera de ella. Fue un honor pasar tiempo con ellos», aseguró la estadounidense, cuya abuela es originaria de Laudal, en Noruega.
Lindsey «fue una grande del esquí», la alabó Svindal, que fue pareja durante un tiempo de otra estrella del esquí estadounidense, Julia Mancuso, ya retirada.
«Ha logrado cosas más allá del esquí y eso es algo que todo el mundo en este deporte debería agradecer», añadió.
– Material de chicos –
«Es una chica fenomenal», opinó Kjetil Jansrud, otro miembro histórico del equipo noruego. «Es divertida y tiene una visión del deporte muy refrescante. La echaremos de menos».
Más allá de los lazos de amistad, Vonn confiesa que intercambió conocimientos técnicos con Kjetil Jansrud, un esquiador con una estatura similar a la suya (1,78 m para Vonn, 1,81 m para Jansrud).
«Hablo de sus esquíes porque yo esquío con material de chicos», recuerda Vonn, quien, merced a sus cualidades físicas, dominó la disciplina de velocidad sobre tablas destinadas a los hombres.
Vonn solicitó durante mucho tiempo esquiar con chicos, que compiten a menudo en pistas más exigentes, sin que sus demandas fuesen escuchadas po





