Alzain Tareq, una nadadora de Bahrein, se convirtió en los mundiales de natación de Kazán en la más joven de la historia en lanzarse a las piscinas. Apenas tiene 10 años.
Tareq debutará en los 50 metros libre y supera en estos mundiales a la española Paula Leitón, con sus 15 años en waterpolo, y a la china Den Qian, con 14, de saltos de trampolín.
Tareq también participará en los 50 mariposa.
Su presencia es posible por la política de la Federación Internacional (FINA), que a diferencia del Comité Olímpico (COI) o de la Liga Europea de Natación (LEN), no exige una edad mínima para participar en sus competiciones, y permite a todos los países asociados presentar al menos un nadador de cada sexo sin requisito deportivo alguno.
«Estoy un poco nerviosa, pero es extraordinario estar en unos Mundiales y coincidir con grandes deportistas», declaró a Sport360. El entrenador de Alzain falleció hace seis meses y la niña desea competir en Kazán para dedicárselo.
Según su padre, que la introdujo en la natación a la edad de cuatro años, la presión y la competitividad que reinan en unos Mundiales no tienen por qué afectar a su hija, que presenta unos tiempos de acreditación propios de su edad y del nivel de la natación de su país: 38.21en los 50 libre y 41.12 en los 50 mariposa.
«Se entrena dos veces al día y ha participado en numeroso campeonatos en Bahrein desde que tiene siete años. Tiene experiencia», insiste su padre, que apunta como objetivo de la joven nadadora no quedar la última en los 50 libre.





