Katinka Hosszu sumó su segunda medalla de oro en el campeonato europeos de piscina corta que se celebran en Netanya (Israel) en plena fase de preparación olímpica.
La húngara no entiende de picos de forma ni de tramos de carga porque ella siempre está al nivel máximo de competición.
Así se impuso con claridad en la final del 100 espalda, con un tiempo de 55.42 que, además, es el nuevo récord de los campeonatos.
Hosszu suma así su segundo oro después de adjudicarse el miércoles el de los 400 estilos, en el que logró además el récord del mundo.
Le sigue la estela la sueca Sarah Sjöstrom, la reina de la velocidad europea, que sumó su primera medalla dorada en los 50 mariposa. Sus 24.58 bien valieron ese metal, por delante medio segundo casi de sus rivales.
Fue una gran jornada para Hungría. Los viejos rockeros nunca mueren, y si no que se lo pregunten a Laszlo Cseh. El día de su trigésimo aniversario, el mariposista sumó su 23ª medalla en unos Europeos de piscina corta con un oro en los 200, y sigue aumentando un palmarés incalculable. Pasarán años o décadas para hallar un nadador europeo de tanto prestigio, versatilidad y hambre competitiva.





