La disputa entre el Condado de Los Angeles, Vanessa Bryant y el resto de las familias afectadas por el accidente de helicóptero en el que perdió la vida Kobe Bryant, su hija y siete personas más ha tomado un nuevo vuelco, luego de que la defensa del condado exigiera a través de la corte que los afectados sean analizados por un psiquiatra antes de que inicie el juicio.
La petición llega luego de la demanda que presentaron Vanessa y las familias afectadas contra el condado por la difusión de fotos del accidente entre personal del condado no autorizado, todo esto para comprobar si el daño emocional fue provocado por este acto o por el accidente en sí.
El caso viene desde el 2020, cuando la viuda de Kobe Bryant presentó junto a otras personas una demanda civil contra el Condado de Los Angeles, cuando se descubrió que empleados del departamento de bomberos y del alguacil del condado que no tenían nada que ver con la investigación compartieron fotos del accidente y de los cuerpos encontrados, incluso uno de ellos fue captado en un bar mostrado el contenido en su celular.
Son los sentimientos que cualquier persona razonable experimentaría si los funcionarios públicos encargados de proteger la dignidad de sus familiares fallecidos tomaran fotografías gráficas de los restos de sus seres queridos»
Esta demanda busca la reparación del daño, alegando violaciones de derechos civiles, negligencia, angustia emocional y violación de la privacidad. Pero la defensa del condado ha tomado otro camino y busca comprobar que el daño emocional fue causado por el incidente y no por la conducta de los acusados.
«No pueden estar sufriendo angustia por las fotos del lugar del accidente que nunca han visto y que nunca se difundieron públicamente. Los demandantes buscan decenas de millones de dólares para compensarlos por sus supuestas lesiones mentales y emocionales. Los exámenes médicos ayudarían a evaluar la existencia, extensión y causa de su presunto daño».
Ante la polémica petición, los abogados de Vanessa respondieron en un comunicado que lo que pide el condado es forzar a los afectados a un examen para recordar lo sucedido y que ante el jurado la cantidad del daño causado no es importante.
«La queja que simplemente reclama daños por angustia emocional no coloca la condición mental de una de las partes ‘en controversia’. No se necesita un experto, y ciertamente no se necesita un examen psiquiátrico involuntario de ocho horas, para que un jurado evalúe la naturaleza y el alcance de la angustia emocional causada por la mala conducta de los acusados», dicta la carta.
De igual manera resaltaron que la petición va más allá del juicio y que cualquiera puede verse afectado por el uso malintencionado de las fotos de un momento difícil en sus vidas.
«Son los sentimientos que cualquier persona razonable experimentaría si los funcionarios públicos encargados de proteger la dignidad de sus familiares fallecidos tomaran fotografías gráficas de los restos de sus seres queridos, utilizaran las fotos para el entretenimiento de la hora del cóctel y no lo hicieran contener y asegurar las fotos».
La audiencia está pactada para el 5 de noviembre y el juicio comenzará en febrero del 2022. Tomado de Google.





