La famosa final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 1999™ se recuerda sobre todo por un récord de asistencia de público y la emblemática celebración de Brandi Chastain cuando Estados Unidos se impuso en la tanda de penales. Sin embargo, en la RP China todavía se lamenta la decepción sufrida por la ajustada derrota de aquella soleada tarde en Pasadena.
La trayectoria de la clasificación para la final de 1999 continúa siendo todo un hito para el fútbol chino. Y ha tenido un efecto duradero sobre el deporte rey en la nación más poblada del globo. Su actual guardameta, Wang Fei, explica que para ella sigue siendo aún hoy una inspiración.
“Vi el partido del 99 con mi familia”, dice Wang a FIFA.com. “Fue un gran momento para el fútbol chino. Entonces la selección masculina nunca había jugado ningún Mundial, así que contribuyó a que aumentase la popularidad del fútbol femenino chino. Mi principal recuerdo es el de la guardameta de Estados Unidos]cuando paró el penal. Todos los chinos lo recuerdan”.
Wang era una impresionable niña de nueve años cuando se celebró EEUU 1999. “De niña ya pensaba en participar con China en el Mundial. No se lo dije a mis padres, pero lo pensaba. Lo llevaba aquí”, confiesa Wang, dirigiendo la mano al corazón. “Entonces yo jugaba en el mediocampo, no era arquera. Pero el entrenador de la escuela vio que tenía habilidades en la portería, y al crecer me hice alta y me puse bajo palos, ¡así tampoco tenía que correr!”, afirma riéndose.
Wang juega ahora en el potente Turbine Potsdam alemán, con el que debutó a principios de este año, convirtiéndose en la primera futbolista china de la Frauen-Bundesliga. El reputado técnico del Turbine, Bernd Schroder, enseguida quedó convencido. “Por fin hemos encontrado a nuestra nueva Nadine Angerer”, dijo entonces. Es evidente que el entrenador de Wang en su escuela de Dalian sabía reconocer el talento.
Oportunidad en el escenario mundial
China afronta este sábado un examen en teoría muy complicado frente a Camerún, sin descartar la posibilidad de medirse con Alemania en una fase posterior de la prueba. Esa perspectiva entusiasma y desconcierta a Wang a la vez. “Jugar contra Alemania sería algo especial”, reconoce. “Muchas de mis compañeras de club están en esa selección. Quiero ganar, por supuesto, aunque al mismo tiempo no me gustaría verlas triste», dice.
A su 25 años, Wang fue una de las piezas más destacadas del combinado chino que obtuvo la segunda posición del Grupo A, por detrás del país organizador, Canadá. Es alta y ágil, y exhibe una confianza impresionante en el juego aéreo. Únicamente recibió un gol en los dos primeros partidos, obra de la capitana canadiense, Christine Sinclair, que necesitó un penal perfectamente ejecutado para batirla. Aun así, no se mostró tan contenta con el empate a 2-2 frente a Nueva Zelanda. En ese partido arrastraba una lesión en el hombro sufrida en el encuentro anterior, ante los Países Bajos. “Personalmente, no me gustó recibir dos goles”, apunta. “Jugué con dolor, pero soy fuerte y no voy a pensar en eso. Al tratarse del Mundial puedo olvidarlo, y aprovechar esta experiencia al máximo”.
Wang cita al español Iker Casillas y al alemán Manuel Neuer como sus principales referencias. “Quiero aprender a jugar con los pies como Neuer”, dice. “También me gusta Hope Solo, porque es una guardameta excelente, y también una chica muy linda”.
Canadá 2015 ofrece a China la oportunidad de desquitarse de la ausencia del Mundial Femenino de 2011, para el que no logró clasificarse. Y Wang considera que las Rosas de Acero atraviesan una trayectoria ascendente. En su opinión, incluso están aproximándose al nivel de la generación del 99. “Creo que ya nos estamos acercando”, analiza. “Ahora jugamos más con los pies. Y tenemos una energía cada vez mayor. Queremos ganar de verdad. Estamos disfrutando con este torneo, y yo quiero disfrutarlo todavía más”, concluye.





