Le dejó el brazalete de capitana a Alex Morgan, pero sigue siendo la mujer que guía a Estados Unidos dentro y fuera del terreno de juego: Megan Rapinoe, autora de un doblete de penal en octavos de final contra España, reincidió este viernes contra Francia (2-1) para clasificar a su selección a las semifinales del Mundial-2019.
Su noche empezó con rostro impasible y la frente ligeramente levantada, en un gesto desafiante mientras sus 22 compañeras cantaban el himno con la mano en el corazón, delante de más de 15.000 aficionados estadounidenses en el Parque de los Príncipes de París.
Rapinoe, como es habitual en ella, boicoteó el himno nacional antes del pitido inicial, como apoyo al movimiento que puso en marcha el jugador de fútbol americano Colin Kaepernick en 2016 para protestar contra la violencia policial hacia la población negra en Estados Unidos.
Como también es habitual, la carismática futbolista de pelo rosa abrió el camino a la victoria de su selección, inaugurando el marcador al poco de comenzar el partido.
La diana llegó tras una falta a Alex Morgan por la izquierda. Rapinoe lanzó el tiro libre, que se paseó entre las piernas de delanteras y defensas, sin que nadie la tocara, entrando en la portería (5).
– Otro doblete –
Rapinoe, que cumplirá 34 años dos días antes de la final programada el próximo 7 de julio, demostró su importancia en la selección estadounidense con el tanto inicial.
La campeona olímpica en 2012 y campeona del mundo en 2015, escorada en la banda izquierda, ya había sido decisiva en la ronda previa contra España (2-1) al marcar dos penales en Reims.
Pese a sus cortas piernas, la talentosa jugadora (1,67 m) hizo sufrir a la francesa Marion Torrent todo el partido con sus regates.
Con una técnica muy por encima de la media, Rapinoe fue objeto de numerosas entradas de las francesas, dispuestas a todo para detenerla.
Pero no fue posible. Perfectamente ubicada en el segundo palo, la centrocampista acabó con las esperanzas locales rematando a gol un pase dentro del área en el minuto 65. Una distancia suficiente para pasar a semifinales pese al tanto posterior de la francesa Wendie Renard.
– Boicot a Trump –
Líder ejemplar en el campo, Rapinoe es también una jugadora comprometida fuera de él.
Instigadora del proceso judicial lanzado contra la Federación Estadounidense para conseguir la igualdad de salarios entre hombres y mujeres, reveló públicamente su homosexualidad justo antes de los Juegos Olímpicos de 2012 de Londres y es una militante activa por los derechos de la comunidad LGBT.
¿Conseguirá esta actuación ayudarle en su pulso a distancia con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump?
El presidente le había dedicado una serie de tuits a Rapinoe el miércoles, afirmando que ella «nunca debe faltarle el respeto a nuestro país, a la Casa Blanca o a nuestra bandera».
Trump escribió esos tuits luego de que la futbolista se negara a acudir a la Casa Blanca después del Mundial en caso de una eventual invitación para una recepción. «No voy a ir a la jodida Casa Blanca», afirmó en un corto vídeo publicado el martes por la revista Eight by Eight.
«Mantengo mis declaraciones», confirmó el jueves en vísperas de los cuartos de final. «Considerando en todo momento los esfuerzos y el orgullo que representa la plataforma que tenemos (como jugadoras mundialistas, ndlr)… No creo que vaya», reflexionó.
«Animo a mis compañeras a pensar» también si acudirían a una cita así «con una administración que no piensa como nosotras y que no lucha por las mismas cosas por las que luchamos», añadió.





