El grupo de 48 jugadoras que habían demandado a la FIFA por haber admitido que el Mundial de Canadá que se disputará el próximo verano se jugara en césped artificial, retiraron la demanda ante el Tribunal de Derechos Humanos de Ontario después de que algunas de sus representantes mantuvieran diferentes reuniones con el máximo organismo internacional.
«Nuestra demanda ha finalizado», señaló Abby Wambach, estadounidense y Balón de Oro 2013 que ejercía de una de las voces autorizadas para hablar sobre el tema.
Aunque no dio más motivos ni detalló el porqué de la retirada de la demanda, sí que se sabe que todo llega después de una reunión que mantuvieron las tres nominadas al Premio a la Mejor Jugadora de la FIFA 2014 (Nadine Kessler -ganadora-, Marta da Silva y la propia Wambach) el pasado 12 de enero en Zúrich.
El grupo formado por jugadoras de trece países diferentes se habían quejado por tener que jugar el Mundial de Canadá en césped artificial -la primera vez que esto ocurre en la historia- alegando que es un hecho «ilegal» y «discriminatorio» respecto al resto de países.
Entre las firmantes estaba la capitana de la selección española, Vero Boquete, que había manifestado en varias ocasiones su disconformidad con jugar sobre césped artificial, pero destacando que «acabarían jugando cualquiera que fuera la superficie».
Cuestionados en varias ocasiones, ningún miembro de la RFEF ha querido manifestarse al respecto entendiendo que era una decisión que no les competía y que su versión no podía diferir al órgano que les rige y al que están adscritos.
Para España será la primera presencia mundialista, estando encuadrada en la fase de grupos junto a Costa Rica, Brasil y Corea del Sur.
Más allá de la resolución de este caso, la FIFA está estudiando la posibilidad de que otros campeonatos internacionales también se disputen en césped artificial de última generación.
El propio presidente, Joseph Blatter, defendió en su momento que esta superficie sería «el futuro del fútbol» si bien tanto los dos próximos Mundiales masculinos (Rusia 2018 y Qatar 2022) como el siguiente Mundial femenino (optan Francia y Corea del Sur a albergarlo) están ya definidos sobre césped natural.





