Francia arrancó su Mundial con una goleada ante Corea en una gran actuación coral. La pegada de las jugadoras galas, unida a su nivel técnico y físico, fue demasiado para el equipo asiático, que nunca tuvo respuesta.
Tras una ceremonia de inauguración vistosa y con un Parque de los Príncipes lleno a reventar, pese al mal tiempo, Francia no dejó opciones a las surcoreanas y permitió que algunas de las mujeres llamadas a brillar con fuerza en este torneo mostrasen ya algunas de sus armas.
Aunque la diferencia entre Francia y Corea del Sur es sideral y permite extraer pocas conclusiones, las galas dejaron claro que son un equipo poco dado a especular, con la portería siempre en la cabeza y muy vertical por las bandas, donde Cascarino, Le Sommer, Majri y Torrent son martillos pilones.
Con ese tanto, Le Sommer alcanza ya la cifra de 75 goles marcados con la selección francesa.
La defensa surcoreana era un puñado de nervios, y las francesas detectaron esa fragilidad defensiva para continuar percutiendo, sin apenas permitir a las asiáticas pasar de la línea de medio campo.
Dirigidas con maestría por Amandine Henry, manija del Olympique Lyon, las “bleues” comprobaron también que su superioridad aérea era absoluta, lo que causó un colapso en el área surcoreana cada vez que se lanzaba un saque de esquina o una pelota a balón parado.
Así llegó el espectacular gol de volea de la central Mbock Bathy Nka (m.27), que solo fue anulado tras la revisión por el VAR, que también se estrena en este Mundial de Francia.
La posesión siguió siendo claramente azul, y la torre francesa, Renard, iba a causar estragos en sendos saques de esquina poco antes del descanso en los que remató con la ayuda de sus 186 centímetros y sin apenas oposición para dar una ventaja definitiva a Francia.
Con 3-0 se llegó a los vestuarios, una diferencia que permitió a las “bleues” dar por finiquitado el duelo, que apenas tendría novedades a lo largo de la segunda parte.
Solo dos tímidas ocasiones surcoreanas, que supusieron además sus dos primeros tiros del encuentro, a cargo de C. Kang y M. Lee, alteraron a la defensa gala.
La capitana Henry, la mejor jugadora sobre el césped, coronó su gran debut con un magnífico disparo desde fuera del área a cinco minutos del final para coronar un choque en el que Francia dejó claro que aspira a todo en su Mundial.
El único lunar para Francia fue la suplencia de una de sus estrellas, Gauvin, castigada por la seleccionadora, Corinne Diacre, por llegar tarde a los entrenamientos. Pese a todo Gauvin salió a jugar mediado el segundo tiempo.





