A Divina Checo “le dieron un turno”… y cambió el juego.
La gran revelación del equipo femenino de softbol no figuraba en los planes diarios de la selección dominicana durante el torneo de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe.
La receptora de las “Princesas del Caribe” fue sorprendida cuando le informaron que asumiría la responsabilidad de comandar al equipo nacional. La decisión surgió tras la ausencia de la cátcher titular, Esther Saldaña, quien no pudo integrarse a tiempo debido a inconvenientes con su viaje.
Saldaña, considerada hace algunos años como la mejor receptora de América, estaba prevista para estar desde el inicio con la delegación. Sin embargo, se encontraba en un proceso de residencia y solo recibió el permiso justo antes del último partido.
“Esther hizo todo lo posible por venir, pero su ausencia terminó siendo, hasta cierto punto, un golpe de suerte para el equipo. Divina se robó el espectáculo, conectó con el pueblo dominicano y, en lo deportivo, hizo un trabajo excelente”, expresó Garibaldy Bautista, presidente de la Federación Dominicana de Softbol, en conversación exclusiva con Listín Diario.
Bautista, quien también preside el Comité Olímpico Dominicano, destacó el compromiso y la disposición de Checo ante el reto asumido en plena competencia.
La selección nacional conquistó la medalla de bronce en el torneo celebrado en Santo Domingo 2026.
Puerto Rico fue declarado campeón del softbol femenino de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, luego de que las finales no pudieran disputarse por las malas condiciones del terreno, afectado por las lluvias en el Complejo Deportivo Juan Pablo Duarte, sede del evento.
Ante la imposibilidad de celebrar los partidos definitorios, el reglamento determinó las posiciones finales: República Dominicana ocupó el tercer lugar, mientras México finalizó en la cuarta posición.
la conformación del equipo
De acuerdo con Bautista, la construcción del equipo respondió a una visión de largo plazo. Los ejecutivos de la federación realizaron un proceso de seguimiento en distintos escenarios, con el objetivo de captar talento joven.
Atalia Rivas, campocorto, y Graciela Domínguez, segunda base, fueron identificadas antes de la pandemia durante un evento en Colorado. A partir de ahí, se iniciaron conversaciones con varias jugadoras, entre ellas la propia Divina Checo.
“Hemos mantenido contacto con los padres de esas jugadoras desde el inicio. Han sido clave para que ellas puedan representar a la República Dominicana. Transformamos el softbol femenino”, explicó Bautista.
Ángela Gómez, una de las principales figuras del seleccionado, es oriunda de Barahona y tiene 21 años.
El equipo presenta una media de edad por debajo de los 25 años, lo que proyecta un núcleo con potencial para sostenerse durante varios ciclos y continuar representando al país en el escenario internacional.





