Cada vez que Bernie Ecclestone tiene una idea y la manifiesta, corren ríos de tinta. La última ocurrencia del gran magnate de la Fórmula 1 ha sido plantear la posibilidad de crear una competición de monoplazas exclusivamente femenina.
Este proyecto lanzado al aire, como todo en el Gran Circo de este deporte, estaría encaminado a engrosar la cuenta corriente de un Ecclestone que buscaría patrocinadores y promotores diferentes a los de la competición masculina y que ya ha encontrado apoyos y detractores.
Para empezar, las dos únicas mujeres que esta temporada se pondrán a los mandos de sus respcetivos Fórmula 1. Susie Wolff, mujer del jefe de Mercedes y piloto reserva de Williams es de las que se ha posicionado en contra.
«Con la mano en el corazón, no me interesaría en absoluto ganar una carrera así. No es el camino correcto. Preferiría no correr porque, ¿qué gano yo con esto?», han sido sus declaraciones.
La otra fémina, la española Carmen Jordá, en cambio, vería con buenos ojos que esto se materializara: «Ves a las mujeres compitiendo en sus propios campeonatos en muchos deportes y en ninguno de ellos los hombres y las mujeres compiten entre ellos, así que ¿por qué no tener un Mundial de F1 femenino? Creo que sería fantástico».
Este deporte de motor es de los pocos en los que aún compiten ambos sexos. Y sea o no una buena idea separar las categorías, lo cierto es que el debate está servido.





