El expelotero dominicano David Ortiz, ícono de los Medias Rojas de Boston, reveló que se encuentra a la espera de una señal divina para dar un nuevo rumbo a su vida.
“Yo estoy esperando que Dios me toque, full”, expresó el exjugador, al destacar que siempre ha sentido que el Creador lo ha usado como instrumento y lo ha protegido en cada etapa de su trayectoria.
Ortiz compartió que una de sus hermanas, quien profesa la fe cristiana, le ha manifestado en varias ocasiones que lo visualiza predicando la palabra de Dios a nivel mundial, debido a su capacidad de conectar con la gente.
“Yo creo que Dios siempre me ha usado a mí como instrumento. Dios se ha pasado conmigo”, afirmó, dejando abierta la posibilidad de un futuro ligado a la espiritualidad.
El exdeportista también reconoció que su personalidad amistosa y jocosa puede llevar a confusiones, pero subrayó que siempre procura actuar con firmeza y prudencia, sin herir los sentimientos de los demás.
“Yo soy una persona amistosa, soy una persona jocosa, me gusta la chercha. Nunca me gusta hacer a nadie sentir mal”, sostuvo.
Ortiz enfatizó que cada paso que da lo hace con cuidado, buscando siempre engrandecer su vida personal y mantener el respeto hacia quienes lo rodean.
Para él, la combinación de cercanía, firmeza y prudencia constituye un pilar de crecimiento humano y espiritual.
El expelotero concluyó que esa forma de vivir y relacionarse con los demás es lo que finalmente engrandece a una persona.
Sus palabras han generado expectativa sobre cuál será el próximo capítulo en la vida del “Big Papi”, quien ahora parece enfocado en un camino de fe y transformación personal.





