Pocas peleadoras femeninas han tenido un impacto contundente en las artes marciales mixtas como el que ha tenido la recia pegadora polaca Joanna Jedrzejczyk.
Desde que entró a UFC lo que ha hecho es dar clases de kickboxing gracias a su puntería y velocidad asombrosa en sus golpes para irse 6-0 en la empresa, incluyendo un nocaut sobre Carla Esparza para coronarse campeona de las 115 libras y tres defensas ante Jessica Penne, Valerie Letorneau y, más recientemente, Claudia Gadelha.
Sin embargo, la mayor atención en la rama femenina se la han seguido llevando ex campeonas de 135 libras como Ronda Rousey y Miesha Tate, mientras la polaca permanece en su segundo plano a pesar de su éxito dentro del Octágono.
Pero eso podría comenzar a cambiar si Jedrzejczyk (12-0) logra vencer a su compatriota, la modelo Karolina Kowalkiewicz (10-0) en duelo de invictas durante su reyerta campeonil semiestelar del mega cartel UFC205 el 12 de noviembre en Madison Square Garden, el cual será estelarizado por la defensa titular del campeonato de 155 libras que posee el peleador de sangre boricua Eddie Álvarez ante el irlandés Conor McGregor.
“Yo sé que no soy la más linda ni tengo las tetas más grandes, pero quiero que la gente me recuerde como la mejor peleadora femenina en la historia de las artes marciales mixtas y campeona mundial invicta de UFC”, dijo Jedrzejczyk durante una teleconferencia de UFC efectuada el miércoles en la tarde.
«Quiero ser reconocida como una leyenda. Quiero que hablen de mí de aquí a cinco, 10, 20 años como la mejor peleadora de MMA, que fui una de las mejores monarcas en UFC. Eso es lo que quiero. Retirarme como campeona invicta. Es mi meta, mi sueño. Quiero hacer ese sueño realidad”.





