Parece ser que Ronda Rousey ya ha reflexionado y que su final en las artes marciales está mucho más cercano de lo que sus fans podrían imaginar, sobre todo a tenor de las declaraciones del presidente de la UFC, Dana White. “Creo que va a empezar su vida más allá de la lucha. He hablado con ella y si tuviera que decir algo, lo que no me gusta porque éste es un tema de ella, diría que no volverá a pelear”.
White señala que la gran luchadora de Riverside (California) se encuentra bien y que no se ve en la necesidad de regresar al octágono. “Tiene mucho dinero y no va a necesitar dinero porque a menos de que se ponga a gastar el dinero como una loca, tal como hace Floyd Mayweather, no va a necesitar el dinero. Ella no es una derrochadora”, en declaraciones recogidas por ‘NBC Sports’.
Al parecer, Rousey incluso se estaría planteando dejar su residencia en Venice, California, y vería con buenos ojos mudarse a un lugar más tranquilo.
Dos KO inesperados habrían precipitado su decisión
Hay que recordar que las dos últimas peleas de Ronda Rousey han sido un gran revés para la considerada por todos como la mejor y más mediática luchadora de la historia de este deporte. Primero fue Holly Holm la que tumbaba de forma sorprendente a una desconocida Ronda Rousey con una patada brutal a la altura del cuello en noviembre de 2015 y, más recientemente, fue la brasileña Amanda Nunes la que llevo a la lona a Ronda.
Rousey, medalla de bronce de judo en los Juegos Olímpicos de 2008, se había preparado a conciencia, pero a los 46 segundos la brasileña Amanda Nunes, campeona del peso gallo, fulminó a una Ronda Rousey que no sabía por donde le venían los golpes. Mucho se habló el pasado mes de diciembre del papel en este debacle de la gran campeona de su entrenador, pero, sea como fuera, y tal como ella mismo afirmó en Las Vegas, puede que sus días en el octágono sean sólo ya un privilegio de las hemerotecas.
De momento, ella no se ha pronunciado al respecto de las palabras de Dana White.





