La actual campeona mundial peso súper gallo (122 Lbs /55.34Kgs), la argentina Marcela «La Tigresa» Acuña, decidió renunciar a su corona de la Organización Mundial de Boxeo y colgar los guantes para siempre, para dedicar su vida a la política, al ser confirmada su candidatura a Intendenta (alcaldesa) del Partido (ciudad) de Tres de Febrero por el Frente Renovador, que conduce Sergio Massa.
A sus 38 años, «La Tigresa» Acuña culmina una fructífera carrera que inició 17 años atrás, cuando enfrentó en 1997 a la poderosa púgil norteamericana Christy Martin, en Pompano Beach, Florida, pelea que perdió por decisión unánime. Posteriormente, en el año 2001, participó en la primera pelea profesional femenina reglamentada en Argentina, ante la estadounidense Jamillia Lawrence, combate a 4 rounds que ganó por decisión dividida.
Cuando niña, inició su participación deportiva en las artes marciales. A los doce años recibe la cinta negra en karate y a los 14 se corona «Campeona Sudamericana», que defiende hasta los 16 años. Posteriormente se casó con su entrenador Ramón Chaparro y abandona las artes marciales al quedar embarazada a los 19 años. Cuando nace el bebé, se reintegra al deporte, pero esta vez en el boxeo.
«La Tigresa» Acuña perdió sus dos primeras peleas profesionales, y nada hacía presagiar la historia que estaba por escribir. En su amplia trayectoria de 49 peleas, con 42 victorias (KO 18) 6 derrotas (KO 1) y un empate, no solo fue pionera al ser la primera boxeadora profesional de Argentina, sino también la primera que obtuvo un título mundial, cuando el 6 de diciembre de 2003 venció a la panameña Damaris Pinock Ortega por nocaut técnico en el sexto asalto, lo que le valió el fajín súper gallo de la Asociación Internacional de Boxeo Femenino (WIBA, por sus siglas en inglés). También ganó los títulos mundiales pluma de la WIBA, y súper gallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y del Consejo Mundial de Boxeo (CMB).
Realizó su última pelea el 23 de agosto pasado, contra su compatriota Edith Soledad Matthysse, combate que ganó por decisión unánime en 10 rounds, defendiendo exitosamente por segunda ocasión el título súper gallo que había obtenido en el 2013, al vencer a la brasileña Halanna «Leoparda» dos Santos.
«Cuando empecé a boxear sabía que era la única profesional en nuestro país y me daba cuenta que era una pionera, pero no me imaginaba ni soñaba que podía llegar a ganar tantos títulos. Ni mucho menos me imaginé que podía ser tan reconocida por la gente, eso sí que nunca lo imaginé. Lo único que quería era boxear y ser reconocida en mi país, después vinieron muchas cosas que fueron exitosas que ni siquiera las había pensado», comenta «La Tigresa».
Aunque siente que todavía puede responder en el ring, es la política, no la edad, la que la obliga a tomar la decisión de retirarse de los encordados. «Se viene la campaña electoral y realmente no encuentro momento como para entrenar y subir a un ring, además de tener la cabeza ya en otro lado. La política te consume y te absorbe completamente», explica.
Acuña incursionó en política desde el año 2009, cuando obtuvo una banca de concejal en el partido de Tres de Febrero por el Frente para la Victoria, siendo reelecta en el 2013. En junio de 2014 se informó su pase al bloque que responde al diputado nacional Sergio Massa.
La vida de Marcela «La Tigresa» Acuña ha sido tan extraordinaria, que inspiró el guión para una película que se llamó «Licencia número uno». Su nombre definitivamente quedará escrito en letras de oro en la historia del boxeo femenino de Argentina.





