La NBA no está dispuesta a hacer ninguna concesión en su particular guerra contra la violencia doméstica. Tras lo sucedido en la NFL con Ray Rice y la brutal paliza que propinó a su mujer hasta dejarla inconsciente, Adam Silver quiso dejar claro que en su liga este tipo de comportamientos no tenían cabida y no tardó en distanciarse lo máximo posible de la violencia machista y maltrato infantil que ha salpicado la liga de fútbol americano.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de Adam Silver («No soy ingenuo… sé que hemos tenido nuestra cuota de problemas al respecto en los últimos años», reconoció el comisionado de la NBA), los capítulos de violencia de genero siguen apareciendo en el entorno de la Liga.
El último ha tenido lugar en el entorno de los Hornets. En concreto con Jeffery Taylor cmo protagonita tras ser arrestado el pasado 25 de septiembre acusado de violencia doméstica tras una pelea con su pareja en East Lansing, Michigan. El jugador ya ha sido apartado de cualquier actividad por parte del equipo de Jordan, mientras la NBA investiga todo lo sucedido.
«Como una organización, entendemos la gravedad del problema y asistiremos a la NBA y a las fuerzas de la ley en cualquiera cosa que podamos hasta que se llegue a una resolución aceptable. Hemos hablado con Jeffery y sus representantes y ellos entienden completamente nuestra posición





