Riquna Williams, jugadora de las Sparks de Los Ángeles, fue suspendida el martes 10 partidos por la WNBA, a raíz de un caso de violencia doméstica.
Williams fue arrestada el 29 de abril y enfrenta dos cargos graves: uno de agresión a una mujer con quien tenía una relación y el otro por amenazas con arma de fuego a otra persona. El caso penal está en curso.
La WNBA, liga de basquetbol femenino de Estados Unidos, realizó su propia investigación y consultó con un panel de expertos en el ámbito de la violencia doméstica, antes de definir la sanción, que marginará a Williams de casi un tercio de la temporada.
Las Sparks indicaron que no emitirían de inmediato ningún comentario sobre la situación de su escolta.
De acuerdo con un informe del arresto, Williams irrumpió en una vivienda de Florida y propinó varios golpes en la cabeza a Alkeria Davis, además de tirar de su cabello el 6 de diciembre. Dos hombres dijeron a los agentes del condado de Palm Beach que pasaron 10 minutos tratando de poner fin a la agresión.
Cuando las mujeres fueron separadas por fin, Williams, de 28 años, se acercó a su automóvil, tomó una pistola, la colocó en el capó antes de apuntar a uno de los hombres, señala el testimonio.
“Te daré los 18” disparos, le habría advertido la jugadora al sujeto, antes de marcharse a toda velocidad.
Davis dijo que había tenido una relación intermitente con Williams durante cinco años, pero la ruptura había llegado un mes antes de la agresión. Contó a las autoridades que Williams estaba celosa pero nunca antes se había comportado de forma violenta.
Williams quedó fichada por los cargos de invasión de propiedad ajena y agresión agravada.





