Kelsey Plum, premio Naismith 2017, tiene 22 años, es natural de Poway (California) y es una guard con una explosiva muñeca zurda que ha hecho que en el entorno NCAA se le comparara con otro californiano, uno que ahora es uno de los mejores jugadores de la NBA: James Harden.
Mide 1,73, pesa 66 kilos y la pasada temporada, su cuarta con las Huskies, promedió 31,7 puntos por partido (25,9 el año anterior) con un 53% en tiros de campo y casi un 43 en triples. 
Además, repartió casi 5 asistencias por partido y capturó 5,21 rebotes. En total, su periplo universitario se cierra con 3.527 puntos, a solo 270 del récord absoluto de Pete Maravich.
En su último año, directa al número 1, Plum mejoró sus números en bruto pero sobre todo su eficacia: de 40 a ese 53% en tiros, asunto crucial para despejar cualquier duda sobre una bomba ofensiva dispuesta a revolucionar ahora la WNBA.
En las Stars coincidirá con otra anotadora exterior elegida en el draft 2016, Moriah Jefferson, y con el número 5 de esta última elección, la ala-pívot Nia Coffey. Markelle Fultz estuvo presente en el draft y ahora solo tiene que esperar para saber si los Huskies confirman su doblete de números 1.





