La armadora Jennifer O’Neill avanza en su preparación para emprender un nuevo viaje en su carrera al regresar a Estados Unidos para jugar en la WNBA.
Después de una temporada de ausencia en la WNBA, O’Neill militará con el equipo Storm de Seattle en la temporada que comenzará el próximo sábado ante las Sparks de Los Ángeles.
El partido de Storm -equipo campeón en el 2004 y 2010- podrá verse a través de ESPN a partir de las 5:00 p.m.
“Me siento bien diferente en comparación a mi primera temporada, porque estoy con una organización diferente, es un sistema distinto. Todo el mundo se está conociendo y nos estamos acoplando para hacer las cosas de la forma correcta”, aseguró O’Neill vía telefónica a Primera Hora a la conclusión de una reciente sesión de entrenamiento.
La jugadora, de 27 años, hizo su debut en la WNBA con las Lynx de Minnesota en 2015, un mes ante de que lo hiciera la veterana Carla Cortijo con el Dream de Atlanta.
En julio de esa campaña, Minnesota la dejó en libertad al aparecer en 13 partidos y promediar 2.2 puntos y 1.1 rebotes. Minnesota quedó campeón en esa temporada.
Sin embargo, esta temporada existe la posibilidad de que la boricua asuma un rol distinto del que tuvo en Minnesota. O’Neill podría comenzar de titular si continúa su progreso como hasta ahora y si persisten los problemas en la rodilla de la veterana Sue Bird. 
Bird, nueve veces seleccionada para el Juego de Estrellas de la WNBA y tres veces medallista de oro en los Juegos Olímpicos, fue sometida a una cirugía de limpieza en su rodilla izquierda y se perdió el comienzo de los entrenamientos del Storm.
“Ya comencé a hacer más movimientos de contacto. Estaré en cancha, por ahora, probablemente en una semana… solo si progreso de la forma que necesito hacerlo. Realmente, no tengo un tiempo (para regresar). Solo es cuestión de cómo me sienta”, dijo Bird al Seattle Times en pasados días.
O’Neill, en tanto, tratará de aprovechar la ausencia de Bird. En su primer partido de la pretemporada sustituyendo a Bird, O’Neill realizó cinco asistencias, capturó cuatro rebotes y anotó dos puntos en 20:36 minutos.
Seattle ocupó la séptima posición en la pasada temporada con marca de 16-18.
O’Neill, a su vez, viene de registrar buenos números en la Liga de Bulgaria luego de promediar 15.5 puntos , 6.8 asistencias y 5.5 rebotes por partido con el Hoskovo 2012.
“No he parado. Una vez llegué a Nueva York (de Bulgaria) estuve trabajando en mi juego. Tratando de ver qué aspectos podría mejorar más para hacer un mejor papel con el equipo”, sostuvo O’Neill, quien a principio de este año fue nombrada la Novata del Año del Baloncesto Superior Nacional Femenino luego de una brillante labor con las campeonas Gigantes de Carolina.
Un ejemplo para las niñas en la Isla
Con su destacada actuación con las Gigantes, O’Neill se convirtió en una de las querendonas entre los seguidores del baloncesto femenino.
Por ello no es de extrañar que las más jóvenes la vean como un ejemplo a seguir dentro del tabloncillo de la misma forma que sucedió con Cortijo al jugar dos temporadas en la WNBA. Cortijo no jugará este año por una lesión en una rodilla.
Más que una figura para la juventud, O’Neill desea que todos la consideren como una persona humilde que trabajó duro para realizar su sueño.
“Se siente bien que las niñas me tomen de ejemplo. Pero, deseo que ellas sepan que pase lo que pase uno no debe cambiar. Yo no voy a cambiar quien soy y cómo actúo. Sé que Carla y yo seremos un referente de inspiración para muchas niñas. Y a todas ellas les digo que nunca dejen de trabajar y que luchen por conseguir sus sueños”, manifestó O’Neill, quien también es parte de la Selección Nacional adulta.





