Fue un gesto que casi pasó desapercibido para el gran público, pero la actitud de Carmen Ramos en los 800 metros de la reunión de combinadas de Gotzis es de las que reconcilia la alta competición con los valores más nobles del deporte. La heptatleta, plusmarquista española de la prueba con 5.905 puntos (que batió en julio de 2018), hizo de ‘liebre’ a su rival, María Vicente, en la prueba que cierra la competición del heptatlón, pese a que la joven atleta podía quitarle el récord.
Vicente necesitaba hacer en la carrera 2:22.60 para arrebatarle la mejor marca española absoluta a Carmen. Finalmente fue séptima, con 2:22.99, insuficiente para mejorar el récord nacional (sumó 5.900 puntos), pero sí batió el récord de España sub-20 (mejora los 5.818 de Claudia Conte).
«No me lo pensé en ningún momento», asegura Carmen Ramos a MARCA desde Gotzis. «María es una atleta con un talento natural increíble. Va a llegar a lo más alto y si podía ayudarle a lograr esa meta, estaba encantada de hacerlo». Pese a que el éxito de su rival pudiera dejar a Carmen sin su récord de España. «Lo hablé primero con mi entrenadora y después con María y su técnico. Si caíamos en la misma serie, le haría de liebre. ‘vamos a por el récord’, le dije. Y así fue. Después no salió, pero eso es la competición».
La atleta, que regresa este año después de varias lesiones consecutivas, no terminó con buen sabor de boca en el ámbito deportivo -acabó en el puesto 25, con 5.196 puntos-, pero no duda que volvería a hacer lo que hizo. «Lo volvería a hacer sin ninguna duda», asegura. «María me dio las gracias después, estuve feliz de que lo pudiéramos intentar».
Para Carmen el próximo objetivo será la reunión de Arona, en la que buscará la mínima para el Europeo sub23. «Es el objetivo del año y después iremos viendo poco a poco».









