Hay profesiones que con el paso de los años ya no son exclusivas de hombres. Este es el caso de los árbitros. Poco a poco hay una mayor representación de mujeres en disciplinas como el fútbol, el tenis e incluso la vela.
La alicantina María Torrijo, juez de la Federación Internacional de Vela (ISAF), y cuya labor ha sido reconocida hace unos días con la medalla de bronce al Mérito Deportivo por el Consejo Superior de Deportes, es toda una referencia en este campo.
Torrijo, además de licenciada en Ciencias Químicas, fue hace siete años la primera mujer del mundo, y la única hasta el momento, en conseguir las titulaciones de juez internacional (decide sobre las reclamaciones de los equipos), arbitro internacional (decisiones en directo en el agua) y oficial de regatas (organiza el campo de regatas).
Con ochos años comenzó a navegar en los cursos de vela del Real Club de Regatas de Alicante. Primero probó los veleros de clase Optimist y luego se pasó a la vela ligera a bordo de los Vaurien. Su complexión grande, a pesar de su corta edad, le impedían navegar con comodidad en un barco pequeño.
Desde entonces, y durante más de dos décadas, participó en varioscampeonatos autonómicos y nacionales al tiempo que también impartía clases como monitora el Club Náutico de Dénia.
Con apenas 31 años, fue la única técnico español con las tres titulaciones, y la más joven de los pocos que hay en el mundo (apenas una docena) que pueden ejercer las tres funciones: juez, árbitro y oficial de regatas.
Ahora, con 39 años, María Torrijo se dedica profesionalmente a la vela. Trabaja en las mejores regatas nacionales e internacionales en Europa, Estados Unidos o Australia. Durante la Copa América en Valencia, en el año 2007, también trabajó en el equipo técnico del Desafío Español.
También fue juez en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y Londres 2012. Mientras que el pasado año fue designada oficialmente por la ISAF como la número 2 del equipo de jueces en los próximos Juegos Olímpicos de Río 2016.





