«No hay un sentimiento mejor». Así definía el momento, su momento, Diana Taurasi, que el pasado fin de semana lideró a Phoenix Mercury a su tercera victoria en la WNBA, la competición de baloncesto femenino más importante del mundo.
La escolta californiana se llevó, además, el ‘MVP’ de la final disputada contra Chicago Sky y confirmó, por si alguien lo ponía en duda, que sigue siendo una de las mejores del mundo, quizá la mejor anotadora que ha conocido este deporte.
Taurasi, de 32 años, es la jugadora que más ha anotado en las finales de la WNBA, la segunda más que puntos lleva anotados en la historia de la liga, la tercera que más triples ha metido y la segunda con mejor promedio anotador (20,13).
Y no se queda ahí: tres títulos universitarios con la potente Universidad de Connecticut, Rookie del Año en el 2004, tres oros olímpicos y uno mundial con la selección de Estados Unidos, cinco Euroligas… Su palmarés y sus números son impresionantes.
Y seguirán creciendo en los próximos años tras la ampliación de contrato que firmó el pasado mes de agosto con el que ha sido su equipo desde que la eligió en el número 1 del ‘draft’ del 2004. «¿Por qué querría jugar en otro lugar? Como persona y como profesional, tengo una profunda conexión con esta ciudad y esta organización. Estoy feliz y me siento realmente bien quedándome… No hay mejor lugar para estar», dijo tras anunciarse su nuevo contrato.
La última ha sido la mejor temporada en la historia de Phoenix Mercury.
La franquicia de Arizona ya había conseguido los títulos de 2007 y 2009, pero el nivel mostrado en el 2014 no lo había alcanzado anteriormente: 29 victorias y 5 derrotas en los 34 partidos que componen la temporada regular (85,3% de victorias).
Y en los ‘playoffs’ sólo perdieron un partido: ganaron por 2-0 en semifinales de conferencia a Los Angeles Sparks de Candance Parker, por 2-1 en la final del Este a las Minnesotta Lynx de Maya Moore (‘MVP’ del año y una de las pocas jugadoras que se le pueden comparar a Taurasi) y no dieron opción en la final a las Chicago Sky, a las que vencieron por 3-0.
Ganaron con comodidad los dos primeros partidos jugados en Phoenix y en Chicago, en el encuentro más igualado, Taurasi apareció para llevarse el título a Arizona.
Próximo paso, el Mundial
Éxitos que replica a este lado del Atlántico. Desde el 2006 ha jugado en el Spartak de Moscú, Fenerbahçe, Galatasaray y en el UMMC Ekaterimburgo. Con el Spartak ganó cuatro Euroligas consecutivas y con el UMMC ganó la quinta el año pasado.
Entre medias jugó en los dos mejores equipos turcos. En el Fenerbahçe fue suspendida por dopaje, aunque más tarde los cargos se retiraron. Y en el Galatasaray fue protagonista por negarse llevar la ropa de juego según la normativa de la FIBA, que establecía un límite de holgura en las equipaciones, algo con lo que no estaba de acuerdo.
Tras su tercer título de la WNBA, el siguiente reto de Taurasi comenzará el próximo 27 de septiembre, fecha de inicio del Mundial femenino en el que Estados Unidos defiende el título conseguido hace cuatro años. Las americanas son más favoritas que sus compañeros del equipo masculino, a pesar de contar también con alguna baja.
Simone Augustus, Sue Bird, Tina Charles o Maya Moore son algunas de las integrantes del equipo, al que se sumarán ahora Taurasi, Delle Donne y Griner, entre otras. Todo lo que no sea un oro en Turquía sería una sorpresa mayúscula. «Podrían venir con el segundo equipo y ganarían el oro», comentó a este periódico el seleccionador español, Lucas Mondelo. Taurasi será una de las muchas líderes de un equipo al que nadie sabe cómo parar.





