CHINCHA, Perú. Cuba derrotó a República Dominicana 3-0 (27-25, 25-23, 25-19) y ganó invicta el grupo B para avanzar de forma directa a las semifinales de la II Copa Panamericana femenina sub 23 de voleibol.
En el cierre preliminar aquí con sede en el coliseo Mauro Mina, ambos equipos caribeños se enfrascaron en una excitante batalla en la cual sacaron mayor provecho las cubanas, principalmente en los dos primeros parciales cuando sus rivales fallaron muchos saques, en tanto las alumnas de Juan Carlos Gala fue mejor en ese aspecto (5-2) y se crecieron en los contraataques.
La escolar de 14 años, Melissa Vargas fue la máxima anotadora del encuentro con 16 puntos, escoltada por la central Yelennis Díaz (11) y la zurda jugadora de esquina Regla Gracia (10), mientras la otra bloqueadora, Heidy Casanova, y la atacadora-receptora Sulian Matienzo apoyaron con siete cada una. Por las dominicanas encabezaron la ofensiva las esquinas Brayelin Martínez y Yonkaira Peña con 15 y 11, respectivamente.
El entrenador cubano, Gala, confesó que siempre pensó en el éxito, «pero no que fuera en tres parciales, estaba consciente que sería un juego duro, que ellas también buscaban la semifinal, en realidad estoy contento porque en general el equipo tuvo buen rendimiento, las centrales trabajaron bien al ataque y el bloqueo, y aunque la pasadora Gretell Moreno por momentos se desconcentró es inteligente y supo reaccionar, ahora a prepararnos intensamente para la próxima ronda».
Su capitana, Sulian, elogió la fortaleza y el nivel de las dominicanas, «por eso estábamos convencidas que nos esperaba una fuerte lucha, pero en los entrenamientos preparamos la táctica contra ellas y nos salió en el terreno. Pensamos que iba a ser 3-2 o 3-1, no obstante en la cancha nos propusimos barrer como lo hicimos frente a Colombia y Costa Rica, y lo conseguimos».
El brasileño Wagner Pacheco, director técnico de Dominicana, manifestó que «los dos primeros set fueron buenos para ambos equipos, pelearon, pero Cuba ganó en los detalles, en el último set batallamos igual pero nuestras contrarias enseñaron que aspiran a la corona, fue el principal equipo de esta zona. Nos dañó nuevamente el saque rival y nosotros perdimos muchos que nos costó demasiado caro».
Brayelin, la espigada capitana, catalogó el tope de muy duro, «nuestra esperanza era triunfar, pero no se pudo, el bloqueo nuestro (aunque en cantidad hubo empate 8-8) fue muy débil contra el ataque de las cubanas, pero debemos seguir adelante, el torneo no ha concluido».





