La aventura de Arina Rodionova rumbo al cuadro final del Open de Australia 2016 se terminó el domingo tras caer en el partido definitivo ante Maddison Inglis (6-4, 6-2).
La australiana, de origen ruso, vivió el sábado una montaña rusa ganando su encuentro de semifinales y casándose horas después, una celebración que no pudo rematar más tarde con esa ansiada clasificación.
Rodionova supo aprovechar muy bien el día más importante de su vida. El 19 de diciembre era el día elegido para pasar por el altar y casarse con su prometido, el jugador de fútbol australiano Ty Vickery. Hasta ahí todo normal si no fuera porque sólo horas antes estaba jugando un partido decisivo de tenis para poder jugar el Open de Australia. «Fue muy difícil jugar, la boda estaba en mi mente», confesó la tenista australiana de origen ruso.
Su mente estaba en la boda pero Rodionova supo tener la suficiente capacidad de concentración para sacar adelante su duelo contra Storm Sanders. Perdió el primer set 1-6 pero se recompuso en las siguientes dos mangas para imponerse 6-4 y 7-5 y clasificarse para una final, que se disputará un día después de su enlace, en la que sueña con un triunfo que le clasifique para el Open de Australia.
Y después de su victoria ya pudo centrarse en la boda con su novio. «Tengo pocas horas para estar lista para casarme con el hombre más increíble de mi vida», afirmó una enamorada Rodionova. Por cierto, que la organización del torneo tuvo el detalle de cambiarle el horario del partido ante Sanders, ya que lo tenía programado para la tarde.





