GAILA GONZÁLEZ, UNA VOLEISBOLISTA DE LAS REINAS DEL CARIBE… POR ACCIDENTE

Ha tenido una brillante carrera con las Reinas del Caribe, inició la carrera de Administración de Empresas y tuvo que detenerla y aspira a continuarla

Atleta Gaila González
Atleta Gaila González

Gaila González nunca había escuchado nada de voleibol. El destino y la vida, sin embargo, le tenían otra coartada.

“Nunca me imaginé que iba a vivir del voleibol. Ni siquiera sabía mucho de ese deporte cuando comencé a entrenar”, destaca al hablar con HOY.

Gaila es una de las principales figuras de la selección nacional femenina que se narra sus primeros pasos en el voleibol y cómo fue ese trayecto hasta llegar a hoy.

Pensó dejar voleibol

Dice que el camino no estuvo libre de dudas. Estuvo a punto de dejarlo porque las veteranas de la época casi no la escogían para jugar y eso la desanimó.

“Yo era la más novata y ponían a las más viejas a elegir para jugar, y casi nunca me elegían ni me ponían a jugar”, cuenta.

Mientras ella todavía estaba descubriendo el deporte, el voleibol comenzaba a descubrirla a ella.

Sus padres presentes

Sus padres estuvieron con ella desde el primer día. “Ellos siempre me apoyaron desde el día 1”, afirma. Su madre asumió llevarla diario a las prácticas. Después, la logística familiar cambió.

Nació en Santo Domingo

González nació en Santo Domingo, Distrito Nacional, y describe su infancia de una manera sencilla: fue buena, rodeada de sus padres y sus hermanos.

Aclara que la actividad deportiva, sin embargo, no ocupaba un lugar especial en sus primeros años.

“No hice ningún deporte. Lo normal, jugar un poco de voleibol como deporte”, recuerda.

Incluso cuando comenzó a acercarse al voleibol, no fue porque desde niña hubiese soñado con convertirse en atleta de alto rendimiento. Exclama que fue casi por coincidencia.

No sabía nada de voleibol

Expresa que el voleibol llegó a su vida sin que ella lo buscara. “Siendo honesta, antes de llegar al proyecto no sabía nada de voleibol, no había visto voleibol y menos me iba a imaginar que podría vivir de él. Indica que solo lo hice por diversión y, con el tiempo, le tomé la pasión”, relata.

Cambió su vida en 2009

Dice que el año que cambió su vida e inició a entrenar fue en 2009. Lo que inicialmente parecía una actividad más, terminó convirtiéndose en el punto de partida de una carrera que años después la llevaría a representar al país en los principales escenarios internacionales.

A comienzos de 2011 llegó un entrenador cubano con la misión de formar un equipo para competir en la categoría infantil Sub-18. Las jugadoras fueron seleccionadas tomando en cuenta sus años de nacimiento. Gaila, nacida en 1997, estaba dentro del grupo.

Era infantil en 2012

Al ver qué podía tener en las canchas, el entrenador Remigio Valdez (Cunin) fue el primero que me recibió Cuando llegue al pabellón de voleibol. Y abunda: “Él me vio, me tomó las medidas y luego empecé a entrenar con él”, recuerda.

Luego su tío y su padre

Gaila iba al voleibol con un tío y regresaba a casa con su padre, quien trabajaba en el boxeo, al lado del pabellón de voleibol.

Detrás de una atleta que hoy puede jugar frente a miles de personas existió, primero, una madre acompañando a su hija todos los días y una familia haciendo posible que aquella pasión pudiera crecer. Tomado del Hoy.

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