Las mujeres en la Fórmula Uno agitan el debate de género

La Fórmula 1 es una de las escasas competiciones de máxima repercusión donde no se distingue el género. Mujeres y hombres comparten pista. Si bien, las féminas, en un mundo del motor monopolizado históricamente por el sexo masculino, han sido contadas con los dedos de una mano. Concretamente cinco desde la creación del Campeonato del Mundo en 1950 (Maria Teresa de Filippis, Lella Lombardi, Divina Galica, Desiré Wilson y Giovanna Amati), aunque solamente dos llegaron a tomar la salida de alguna carrera (De Filippis y Lombardi), por los cerca de 1.000 varones que han tomado asiento. Pero el paso de la historia ha ido rompiendo estereotipos y cada vez son más las chicas que se lanzan a la aventura del pilotaje, acompañadas también por los bienvenidos cambios de mentalidad, por el progreso humano dentro de un sector, el de las carreras, históricamente acotado.
De hecho, hitos históricos se suceden en los últimos tiempos, rezando en favor del talento que atesoran las mujeres: el anterior fin de semana, en España, Ángela Vilariño y Sara Fernández han debutado en el Campeonato de España de Rallys con el primer equipo oficial conformado íntegramente por mujeres; también el pasado domingo, Marta García, a sus 14 años, se erigió en la primera mujer en subirse al podio del WSK Super Master Series, la F-1 del karting con 71 juniors en concurso; Marta Ariza, en 2014, se convirtió con entonces 17 años en la primera mujer piloto de Ferrari, logrando una plaza para su academia de formación.Formula uno mujer
Este crecimiento tanto de participación y en consecuencia de éxitos deportivos -sin negar la búsqueda de la expansión de su negocio, sin saber si ciertamente le interesa el impulso del sector femenino o si se trata de cifras para él-, es el que está pensando explotar Bernie Ecclestone, el patrón de la F-1, que ha reconocido que baraja la posibilidad de la creación de una Fórmula 1 femenina. “Creo que sería una buena idea darles un escaparate. Por alguna razón, las mujeres no están llegando y no porque no las queramos. Por supuesto que las queremos porque atraerían mucha atención y publicidad, y probablemente un montón de patrocinadores. He sugerido a los equipos que tengan un campeonato aparte”, explicó para la mancheta Daily Mirror. “Lo sugerí para intentar hacer llegar a alguna mujer a la F-1”, añadió.
Sincero o no Ecclestone, benévolo con la figura de la mujer -dudoso esto teniendo en cuenta que otrora orquestó semejante frase: “Las mujeres deberían vestir de blanco, para ir a juego con los electrodomésticos”- o sencillamente interesado, con la noticia de sus cábalas ha brotado un debate que representan quienes actualmente son las máximas exponentes femeninas. Son las dos únicas mujeres que se aferran a volantes en la actual F-1, las pilotos probadoras Carmen Jordá, del equipo Lotus, y Susie Wolff, de la escudería Williams, como en su día lo fue la difunta María de Villota, desarrolladora de Marussia, siendo las tres únicas probadoras de los anales.
LAS POSTURAS La escocesa Wolff, que podría incluirse en la lista de las cinco pioneras en cuanto a que el año pasado rodó en una tanda de entrenamientos oficiales del marco de un gran premio si bien lo hizo sin la opción de disputar la carrera, es crítica con la posibilidad de dividir por sexos la F-1. “No es el camino correcto. En primer lugar, no se de dónde vamos a sacar una parrilla completa de mujeres piloto que sean lo suficientemente buenas; en segundo lugar, he competido toda mi carrera en automovilismo como una competidora normal. ¿Por qué debería de formar parte de una competición solo contra otras mujeres? Pongo la mano en el corazón y digo que no me interesaría en absoluto ganar una carrera. Preferiría no correr porque, ¿qué gano yo con esto? Una carrera en la que solo se han fijado en las mujeres para rellenar una parrilla”, considera Wolff para la misma cabecera mediática. Percibe la idea como un trato de mujer-objeto, como si de carteles publicitarios andantes se tratase.
Sin embargo, la española Carmen Jordá es diametralmente opuesta a ese sentimiento. En su blog del diario El Mundo trata el asunto de una hipotética composición de una F-1 femenina, lo que, dice, “está generando mucho debate”. “En mi opinión se trata de un proyecto muy interesante y que sería una oportunidad buenísima para nosotras. Hemos visto hasta ahora las dificultades de las mujeres para competir en la Fórmula 1. Cuesta muchísimo encontrar una oportunidad. Yo estoy aquí, muy agradecida a Lotus por contar conmigo como piloto de desarrollo, pero por supuesto que lo que más me gustaría sería correr”. Y prosigue: “Algunas mujeres, como Susie Wolff (…), se han mostrado contrarias (…), pero otras aspirantes como Alice Powell comparten mi opinión. Una F-1 mixta hasta ahora ha sido imposible de formar. Sin embargo, sí creo que podríamos lograr una parrilla de 10 o 12 mujeres pilotos con la calidad y experiencia suficiente para competir a mucho nivel. ¿Por qué no puede interesar? Lo vemos en el tenis, poco a poco en el golf, en el baloncesto, en el atletismo… En muchos deportes las categorías femeninas se acercan cada vez más en seguimiento e interés a las masculinas. ¿Por qué no la F-1?”.
La inglesa Susie Powell se convirtió en 2010 en la primera mujer en ganar un campeonato de la Fórmula Renault y en 2013 fue la única chica que obtuvo puntos en la GP3 Series. Ella es de la misma corriente pensadora que Jordá. “Tengo puntos de vista realmente mezclados, porque estoy acostumbrada a competir contra hombres. Es uno de los pocos deportes en el mundo donde hombres y mujeres compiten al mismo nivel, y para mí eso es bastante especial. Pero no rechazaría la oportunidad de pilotar un coche de Fórmula 1, así que en ese sentido, creo que es una buena idea”, valora para la operadora Sky Sports. Si bien, “mi pregunta es cómo sería financiado, porque la financiación ya es realmente difícil”, solapa.
En su día, los actuales pilotos de F-1 Jenson Button o Checo Pérez soltaron perlas como “una mujer con senos grandes no puede ser piloto”, el inglés, o “imagínate el cuerpo que se te queda si te gana una chica… Mejor que se vaya a la cocina”, el mexicano. Fe de los obstáculos sexistas para el recorrido y el progreso de la mujer en el automovilismo.
LA HISTORIA Cinco pilotos féminas han formado parte de grandes premios desde 1950. Pero solo dos llegaron a verse en las posiciones de salida de las carreras, De Filippis y Lombardi, y solo una vez han coincidido en tiempo dos mujeres en la F-1, en 1976: Lombardi y Galica. Ese año fue, a efectos prácticos, la última carrera de una mujer en la F-1, porque posteriormente ni Galica, ni Wilson, ni Amati, aunque tomaron parte en grandes premios con intención de correr, no como Wolff, no llegaron a verse en la parrilla de salida.
En 1975 se dio la única ocasión en que una chica puntuó en la F-1. Fue Lombardi, que firmó 0,5 puntos el día de la tragedia de Montjuïc, cuando rodaba en sexta posición y la prueba fue detenida por el accidente en el que fallecieron cinco personas. Al no celebrarse toda la carrera se repartieron la mitad de los puntos.

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