Gabriela Sabatini se tomó la revancha en Nueva York ante Mónica Seles

Gabriela Sabatini, ícono del tenis argentino, vivió un regreso soñado al Madison Square Garden, el estadio donde consiguió los Masters de 1988 y 1994, y donde se despidió del tenis en 1996.
A los 25 años de una épica final que Monica Seles le ganó en cinco sets, Sabatini se redimió. «Puedo decir que sí, que me tomé revancha de aquel partido», bromeó la argentina, que se quedó con el miniencuentro disputado al mejor de ocho juegos (8-5) que formó parte de los festejos del Día Mundial del Tenis.
«Saltar nuevamente a la cancha fue algo espectacular, algo único. Jugué el mejor tenis de mi carrera en este estadio y en esta ciudad. Era algo que esperaba poder volver a jugar acá», contó Sabatini, de 44 años.
Sabatini se mostró en mucho mejor estado físico y más fluida en golpes que su rival. Resaltó su virtuoso revés que valió varias veces los aplausos del público. Seles ofreció un poco de lucha y apretó con su juego, como en sus partidos de hace años, pero la campeona del US Open de 1990 volvió a romper el saque de su rival y se quedó con el partido por 8-5 en 37 minutos.
«Me sentí muy bien con mis golpes, encontré más velocidad en mi revés sobre el final. Empecé nerviosa, sobre todo con mi saque, pero traté de meterlo y poder jugar. Estoy muy contenta por cómo salió todo, más no puedo pedir», dijo la exnúmero tres del ranking mundial.Sabatini
Para Seles sus golpes estuvieron bien, aunque reconoció que una lesión en el pie le impidió moverse con facilidad. «Mi mayor problema es la movilidad, porque tuve una operación en el pie y nunca me recuperé bien. Una de las cosas que Gaby me inspiró es en seguir entrenándome para estar bien, algo de estilo de vida, de cómo te ves, y para eso Gaby fue un gran modelo», aceptó Seles, de 40 años y ocho veces campeona de Grand Slams.
Sabatini llegó temprano al Madison Square Garden. Entró por primera vez a la cancha azul montada en dos días para hacer una clínica con chicos de hasta diez años. Después cumplió con compromisos y ofreció, junto a Seles, un charla para los compradores de las entradas más caras.
Después del partido vovió a la pista junto a Seles para hacer un peloteo con dos jugadoras juveniles (Coco Gauff, de 10 años, y Gabriella Price, de 12). Ovacionadas por un Madison Square Garden casi lleno (14.894 espectadores), Sabatini y Seles salieron a disfrutar, 25 años después del histórico 6-4, 5-7, 3-6, 6-4 y 6-2.
«Tuve flashbacks de aquel partido. ¡Wow! ¿Pasaron 25 años, en serio? Ya hace mucho tiempo que nos retiramos las dos y apreciamos más todo lo que hicimos», reconoció Seles. «Te das cuenta de lo que hacíamos, de cómo jugábamos. Creo que hoy la diferencia es que nos lo tomamos diferente. Desde el primer día me propuse divertirme con esta oportunidad y eso es lo que hice», agregó Sabatini.
«Siempre recordaré ese partido, fue una batalla muy especial. Jugué dos veces en mi vida a cinco sets y es algo muy especial. Recuerdo el cansancio al día siguiente», completó la argentina.

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