La estadounidense Katie Ledecky, que renunció a disputar la final de 1.500 metros por enfermedad, tampoco participó la pasada madrugada (hora española) en las series preliminares de los 200 metros libre de los Mundiales.
La directora de la selección nacional estadounidense, Lindsay Mintenko, anunció en un comunicado que la decisión fue adoptada después de consultar con la nadadora, su equipo y los asistentes médicos. No se precisaron detalles sobre su malestar, pero la misma fuente señala que la nadadora comenzó a sentirse mal desde su llegada a Gwangju (Corea del Sur).
La siguiente prueba en la que la americana debía intervenir sería el relevo de 4×200 metros libre, programado para el jueves. Al día siguiente aparece inscrita en las eliminatorias de los 800 libres. «Estas medidas de precaución -su no participación en la final de los1.500 y la no presencia en los 200 libre- han sido tomadas para asegurar el bienestar y el adecuado restablecimiento -de la nadadora-, y permitir que recuperar su energía lo antes posible», siguió el comunicado del equipo estadounidense.





