MELBOURNE — Dio un nuevo paso y quedó a tres triunfos de poder ganar por séptima vez el Abierto de Australia y además recuperar el Nº1 del mundo. Además, ser campeona otra vez en Melbourne le daría a Serena Williams el récord profesional, en solitario, de 23 títulos de Grand Slam, superando a Steffi Graf. Por eso tiene muchísimo en juego. Por ahora disfruta con el pasaje a cuartos de final.
La menor de las Williams, de 35 años, superó en dos sets a la checa Barbora Strycova y aguarda por la británica, oriunda de Australia, Johanna Konta.
«Siento que no fue mi mejor día en la semana, pero fue importante lograr otra victoria y seguir en carrera. Ganar no jugando tu mejor tenis siempre es bueno», dijo en la conferencia de prensa después del partido.
«No tuve mi mejor día con el saque, pero tuve buenas devoluciones y ya podré mejorar mi servicio en el próximo partido», expresó Serena, quien pisó Melbourne siendo Nº2 del ranking y está obligada a ganar el torneo para volver a la cima, ya con la alemana Angelique Kerber fuera de competencia.
«Es positivo saber que tengo un plan B. Me encanta la presión», dijo Serena, que cometió 46 errores no forzados y perdió su saque cuatro veces ante Strycova, combativa y que goza de su mejor momento con 30 años.
Ya mirando su quinto encuentro del certamen, ante Konta, la ex-Nº1 de la WTA fue clara: «He visto mucho su juego. Ella está jugando muy bien, ataca y es difícil», contó.
Y su remate llamó un poco la atención. «No tengo absolutamente nada que perder en este torneo; todo aquí es un bono extra para mí. Obviamente vine para ganar. Espero poder jugar mejor y seguir avanzando», agregó quien ya celebró seis veces en Australia. Y sueña con la séptima corona…





