La húngara Katinka Hosszu, que en la última jornada sumó su novena medalla y su séptimo oro, y el sudafricano Chad Le Clos, que ganó su tercer título y su cuarto podio, se coronaron como los reyes del Mundial de piscina corta que este domingo concluyó en Windsor (Canadá).
Katinka Hosszu, imponente, sólo dejó de subir al podio en dos de las once finales que disputó. De hecho, la húngara únicamente no pudo pelear por las medallas en los 200 braza, una prueba inédita en su habitual programa, y a la que renunció a participar finalmente en la última jornada para centrarse en la final de los 100 mariposa.
Una decisión que no pudo ser más acertada, ya que la ‘dama de hierro’ tuvo que exigirse como nunca para vencer con un tiempo de 55”12 a la estadounidense Kelsi Worrell, que como ya le ocurrió en los 50 y 200 mariposa, tuvo que volver a conformarse con la medalla de plata.
La victoria le permitió a Katinka Hosszu, de 27 años, cerrar su participación en el Mundial de Windsor con un total de nueve medallas -7 oros y dos platas-, una más de las que conquistó hace dos años en Doha, donde logró 4 oros, 3 platas y 1 bronce.





