Para encontrar la última victoria de  en categoría individual en el circuito WTA hay que remontarse a junio de 2018. El dato ya muestra que los temas que vamos a tratar en este artículo no son precisamente favorables a la tenista estadounidense. Un curso ingrato y repleto de contratiempos que solamente encontró luz cuando su camino se cruzó con el de Ashleigh Barty en el dobles. Un año después de cerrar la función siendo top10, la de Nueva York despedía el año fuera del top100. Como mínimo, merece una explicación de su protagonista, confesiones que recoge Tennis.com en este documental.

“Fue una temporada muy frustrante para mí, tanto que a principios de 2018 no quería ni jugar. Me sentía agotada mentalmente, estaba luchando contra varios factores en contra, no había nada que me motivara porque, personalmente, estaba completamente deprimida. Esto quizá pueda sonar a locura teniendo en cuenta que acababa de salir del mejor año de mi vida”, recuerda la norteamericana, quien pasó de sumar 38 victorias en 2017 a sumar 12 la temporada siguiente.

La dinámica era tan mala que Coco, tras meditar su camino y sufrir varias lesiones de tobillo, decidió centrarse en el dobles a mitad de temporada. Y oye, no le fue nada mal. “¿Quién puede decir si hice lo correcto o no lo hice durante el resto de año a partir de julio? Definitivamente, si no lo hubiera hecho así, ahora no tendría un título de Grand Slam con mi nombre. Pero claro, desde el punto de vista del singles, obviamente que fue una mala decisión. No jugar nada hubiera sido mucho más perjudicial”, define la mujer que encadenó nueve derrotas consecutivas al final de año.

Borrón y cuenta nueva, no quedaba otra. Llegó el 2019 y así una nueva sintonía. “Me encontraba en un punto de partido diferente en mi carrera, no era una pretemporada normal. Lo primero, estaba saliendo de una lesión reciente, tratando de rehabilitarme y mejorar físicamente. Me alegró ver que mi mentalidad había cambiado, era totalmente diferente a la que tenía cuando empecé a jugar el año pasado”, valora la de 27 años sin saber que, justo a la vuelta de la esquina, le esperaba una nueva lesión que hasta hoy día la mantiene sin debutar esta temporada.

“Ahora mismo no hay una línea de regreso establecida, pero espero estar lo suficientemente bien como para jugar en Indian Wells, o al menos empezar a entrenar durante esas fechas. Noto que día a día estoy mejorando. El año pasado ya jugué con lesiones y tengo claro que eso no lo voy a repetir. Esa es la única norma en la que me mantengo firme”, afirma una Vandewghe que ya refleja ganas de volver a la pista y recuperar todo ese terreno perdido.

 

 

0 Comentario

Usted puede ser el primero en dejar un comentario.