Maria Sharapova es una mujer que se labró ella misma su camino hacia la gloria.
Con sólo seis años, la rusa aterrizó en América junto a su padre y era incapaz de comunicarse con el resto debido a que no conocía el idioma.
Sus inicios no fueron fáciles. Ella quería convertirse en tenista y las condiciones económicas de la familia no eran las más idóneas.
Sharapova usaba ropa varias tallas más grandes de la suya, una raqueta recortada por el mango para su estatura y unas zapatillas no adaptadas para el tenis.
Desde ahí, Maria trabajó y luchó para llegar a la élite.
Sus victorias en torneos importantes y su físico le valieron contratos publicitarios millonarios desde antes de cumplir 20 años.
Era toda una figura publicitaria y las marcas se peleaban por ficharla.
Sharapova ha sido una de las tenistas más importantes de las dos últimas décadas y por eso su positivo por dopaje en 2016 por consumo de Meldonium fue todo un golpe para el deporte, que no podía creer que una de sus chicas más representativas hubiera tomado sustancias ilegales para competir.
Enseguida, varios de sus contratos se cayeron. Algunas de sus marcas decidieron finalizar su compromiso juntos y sus ingresos económicos sufrieron un duro varapalo ya que Sharapova era año a año una de las deportistas mejor pagadas en todo el mundo gracias a sus contratos publicitarios que multiplicaban por 6 sus ganancias en los torneos.
En los últimos años, sus ingresos por publicidad oscilaban entre los 23 y 21,9 millones de dólares, convirtiéndola en la tenista femenina mejor pagada y la cuarta del mundo, incluyendo hombres. Eso cambió radicalmente en 2016.
De todos sus sponsors, tan sólo Nike, Head, Evian y Porsche continuaron dándole su confianza. Según Forbes, la rusa acumuló un total de 6 millones de euros la temporada pasada, en comparación con los 23 de 2015. La de Niagan perdió por tanto 17 millones de dólares debido a su positivo por Meldonium.
Un revés importante no sólo para su cuenta bancaria sino para su imagen y es que Maria llevará para siempre la mancha del doping en su expediente y le será difícil, por no decir imposible, poder borrarla.
En este 2017 son varios los torneos que le han ayudado a aparecer en el cuadro final gracias a una invitación y eso le ha permitido subir más rápido en el ranking entre críticas de sus propias compañeras pero Maria ha demostrado en algunos encuentros que no ha perdido ni un ápice de ese carácter luchador que siempre le acompañó en su carrera aunque es cierto que a nivel físico no se le ve del todo bien.
Le queda mucho trabajo por delante para volver a ganarse todos esos contratos de vuelta y poder recuperar en cierta parte las ganancias que dejó de percibir. Aunque no hay mal que por bien no venga, su obligado parón le sirvió para ponerse a trabajar en su libro ‘Unstoppable’, que promete ser todo un éxito de ventas y que le podría ayudar a mejorar su nivel de ingresos de cara a este 2017 para volver a situarse entre las deportistas mejor pagadas del planeta.

 

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