Wimbledon se ha caracterizado siempre por diferenciarse del resto de torneos al pasar los años y seguir con sus clásicas y tradicionales normas. Una de ellas está siendo obra de una gran polémica en el Reino Unido ya que afecta directamente a la gran estrella del país, Andy Murray, que por la forma en la que dictaminan los cabezas de serie se quedará sin ser uno de los 32 agraciados al haber estado tanto tiempo sin poder competir. Todo lo contrario ocurre con Serena Williams. La estadounidense, aun sin tener suficiente ranking como para ser cabeza de serie, podrá ser incluida ya que hay una norma completamente distinta para las mujeres.
Hay que recordar que Wimbledon es el único torneo de todo el circuito que basa su sistema de entrega de cabezas de serie a través de una fórmula para los hombres, en lugar de agarrar las posiciones del ranking como hace el resto.
¿Cómo funciona?
Por si hay algún despistado o todavía no lo sabe, para determinar el orden de cabezas de serie en Londres agarran en primer lugar las 32 primeras posiciones del Ranking ATP. A los puntos de cada tenista le suman el 100% de los puntos logrados por el jugador en torneos de hierba el año anterior (X-1) y luego el 75% del mejor torneo de hierba en el otro año anterior (X-2). De esta forma, el número 30 del mundo podría llegar a ser cabeza de serie número 15 o uno de los 5 primeros caer más allá del puesto número 10.
Si un tenista no se encuentra dentro de estos 32 primeros clasificados en el ranking no entra en la fórmula por lo que queda fuera. Es precisamente lo que le ocurre a Andy Murray, que tras haber estado muchos meses alejado de las pistas por culpa de sus problemas de cadera no va a poder usar su derecho a ranking protegido y ser cabeza de serie en el segundo Slam del año debido a que en el acuerdo que Wimbledon tiene con la ATP se especifica que se debe hacer el sistema con los primeros 32 del ranking.
Murray quería intentar agarrar ritmo en mayo, participando en algún torneo Challenger y regresar de forma oficial en la gira de hierba. Tal y como explicamos en Punto de Break, una norma de la ATP le impide hacer esto ya que si un tenista compite en torneos previos a un Grand Slam no puede bajarse luego del major alegando un problema médico. Esto ha obligado a Andy a cancelar su participación en los Challenger y seguir entrenándose para regresar en s’Hertogenbosch, lo más pronto posible, la semana siguiente a París. Está apuntado también al torneo de Queen’s pero al perder los 720 puntos de semifinalista el año pasado en Roland Garros, caerá muchas posiciones en el ranking y ni siquiera los 750 puntos que reparten esos dos torneos (250 s’Hertogenbosch y 500 Queen’s) le podría meter entre los 32 mejores del mundo antes de Wimbledon. Todo apunta a que se queda fuera de la fórmula.
En el caso de las mujeres, Wimbledon usa un sistema de elección de cabezas de serie totalmente distinto. Normalmente, escogen a las 32 primeras clasificadas del Ranking pero un comité experto estudia la posibilidad de introducir a alguien dentro de este grupo, si así lo consideran. Teniendo en cuenta que Serena Williams no ha podido competir en casi todo 2017 tras haber sido madre y al no tener ranking suficiente como para entrar aquí, lo más probable es que la acaben metiendo.
Durante la rueda de prensa de ayer en Wimbledon, donde dieron a conocer los nuevos cambios para la edición de 2018, Richard Lewis, director ejecutivo del All England Tennis Club, reconoció que será “poco probable” que a Serena le den plaza de cabeza de serie pero el propio torneo, minutos después, ofreció un comunicado en el que decía que será su comité el que determine si Serena será o no cabeza de serie. “El comité estudiará un cambio si lo considera necesario para proporcionar un cuadro mucho más equilibrado”, comentaban, haciendo ver que muy probablemente, Serena entre dentro del grupo de 32.

 

 

0 Comentario

Usted puede ser el primero en dejar un comentario.