A sus 34 años el pasado mes de octubre decía que ésta sería la última temporada de Lindsey Vonn en la máxima competición alpina, de forma que las finales de la Copa del Mundo de 2019 en Grandvalira podrían ser el escenario de su temporada.

Pero, al ver que no podía esta temporada disputar las pruebas de velocidad en Lake Louise (Canadá) al estar lesionada, dijo que no quería retirarse del esquí sin competir en una de sus pistas favoritas y que por esta razón igual competiría allí.

Lo que sí se puede saber, a tenor de las propias palabras de la esquiadora norteamericana en la las redes sociales, es que ya se encuentra lista para volver a calzarse los esquís tras estar trabajando en el anonimato del gimnasio recuperándose de sus lesiones.

“Para Navidad pedí caminar ya sin muletas y fuerza para trabajar duro y volver a esquiar… Santa Claus me dio todo lo que había pedido, así que ahora, tras una sesión de gimnasio de 3 horas y 45 minutos ya es hora de disfrutar de la Navidad”.

 

0 Comentario

Usted puede ser el primero en dejar un comentario.