“Nunca dejaré de luchar”, destacó Caster Semenya, sobre la ley del hiperandrogenismo, que le obligaba a medicarse para competir desde 400 a la milla. Si no lo hacía, solo podría participar en pruebas superiores, como hizo en 2.000 y 3.000 metros. El Tribunal Federal Suizo le levantó la suspensión de manera cautelar y por el momento, podrá seguir compitiendo, aunque en cualquier momento puede salir la decisión definitiva tras la apelación de la IAAF.

La sudafricana reiteró su negativa a medicarse para reducir sus niveles de testosterona por debajo de los 5 nanomoles por litro de sangre si quiere competir en categoría femenina en distancias comprendidas entre los 400 metros y la milla, como establece la nueva normativa de la IAAF que entró en vigor el 8 de mayo pasado, una vez que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) desestimó su recurso contra la IAAF.

Una cosa está clara, y es que Semenya nunca abandonará su lucha. “Es una batalla legal, es como una guerra. No hay que rendirse. Tú me ganas hoy, yo te gano a ti mañana. Pero no lo hago por mí. Yo soy una campeona mundial, he conseguido ya todo lo que deseaba. Lo hago por quienes no pueden defenderse por sí mismas”.

 

0 Comentario

Usted puede ser el primero en dejar un comentario.